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El equipo Schubert Motorsport consiguió un logro destacado en las 24 Horas de Nurburgring con su BMW M3 Touring, pilotado por Jens Klingmann, Connor de Phillippi, Neil Verhagen y Ugo de Wilde. El equipo finalizó en quinta posición, lo que se considera uno de los resultados más positivos y sorprendentes de la carrera.
El resultado superó las expectativas del equipo, que había aspirado a un Top 10. La impresión general es que nadie podía haber anticipado este desempeño. En palabras de Jens Klingmann, "I think nobody could have really anticipated that. We saw that we were not far off during the NLS race, but we were not really on the pace either".
Un inicio prometedor
Ya desde las primeras sesiones de calificación, el Touring demostró ser competitivo, estableciendo el tiempo más rápido entre todos los BMW en pista. Esta actuación inicial dio al equipo una perspectiva optimista, aunque siempre mantuvieron en mente que la Nordschleife es un desafío en sí mismo, y simplemente terminar la carrera es un logro.
Jens Klingmann expresó su orgullo por el proyecto y el resultado obtenido, destacando que el equipo se sintió muy fuerte durante el fin de semana. La victoria en la clase SP-X y la fácil superación de los HWA EVO.Rs y el KTM X-Bow GTX fueron aspectos destacados de su desempeño.
Aun así, había un matiz de desilusión dentro del equipo por haber estado cerca del podio general y no haber podido alcanzarlo. Klingmann admitió abiertamente que, como piloto, siempre se aspira a la victoria cuando se está cerca del podio, pero que debían considerar el resultado desde una perspectiva realista, teniendo en cuenta que el quinto lugar era lo máximo que podían lograr con sus propias fuerzas.
La estrategia del equipo cambió durante la carrera, pasando de un enfoque en la terminación a una búsqueda de un resultado alto. Klingmann reveló que, en las primeras horas de la mañana, se le indicó que debía presionar, y fue entonces cuando comenzaron a recibir información constante sobre las diferencias de tiempo con los demás competidores.
La lluvia en las etapas finales hizo que el Touring se volviera difícil de manejar. Klingmann informó que, en ese momento, no querían correr riesgos, ya que no había nada que ganar pero sí mucho que perder. La decisión de gestionar el ritmo y asegurar la posición se tomó en el último stint.
El desempeño del BMW M3 Touring fue particularmente destacado, ya que logró marcas de vuelta más rápidas que el M4 GT3 durante gran parte de la carrera. El tiempo más rápido del Touring fue de 8m13.580s, superando al cuarto clasificado, el #99 Rowe BMW, que registró un tiempo de 8m15.405s.
Según Klingmann, el chasis del Touring, más rígido debido al cuerpo y la jaula de seguridad, resultó ser una ventaja en ciertos momentos, permitiendo que el neumático funcionara mejor en condiciones frías. El Touring pudo llevar los neumáticos a su ventana de funcionamiento óptimo más rápidamente que el M4 GT3.
El progreso desde el debut del Touring también fue crucial. Klingmann destacó que se lograron pequeños pasos en el desarrollo, mejorando la aerodinámica y recibiendo un mejor Balance de Performance (BoP), lo que permitió al Touring generar un poco más de downforce y mejorar su competitiveness.
El éxito del Touring se atribuyó a una preparación y ejecución casi perfectas. Klingmann subrayó que el equipo tuvo una preparación del 100% y una carrera del 95% sin problemas. La única penalización recibida fue de 45 segundos por ignorar señales de bandera.
En resumen, el resultado del BMW M3 Touring en las 24 Horas de Nurburgring fue un logro destacado y sorprendente, demostrando la competitividad del vehículo y la habilidad del equipo. Aunque hubo un matiz de desilusión por no haber alcanzado el podio, el quinto lugar se considera un éxito, especialmente considerando la perspectiva inicial del equipo.






