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El pasado viernes, Jimmie Johnson hizo su primera aparición en la serie de camiones NASCAR Craftsman en 17 años. A pesar de clasificar en la parte delantera, liderar un par de vueltas y demostrar que todavía tiene lo que se necesita para competir a alto nivel, su día se vio truncado por un par de giros en mitad de la carrera y, posteriormente, problemas mecánicos que lo relegaron al puesto 30.
Jimmie Johnson, el siete veces campeón de la Copa Serie, es ampliamente considerado como el piloto más exitoso de la NASCAR en el siglo XXI. Es conocido por su estilo de conducción limpio y respetuoso, casi siempre manteniendo las cosas limpias en la pista. Sin embargo, en los últimos años, ha notado un cambio significativo en la manera en que los pilotos se tratan entre sí en la pista.
En una rueda de prensa el sábado, Johnson habló sobre cómo el respeto en la pista ha degradado en los últimos años. Explicó que, en su opinión, se trata de un elemento generacional. Según Johnson, cuando él comenzó su carrera, los pilotos veteranos le criticaban por conducir demasiado agresivamente, pero con el tiempo, aprendió que la clave para tener éxito era ser respetuoso con los demás pilotos y trabajar juntos.
Johnson expresó su sorpresa por la manera en que todos estaban conduciendo desde el comienzo de la carrera del viernes, y notó que está viendo un problema similar en las pistas locales donde los futuros astros están haciendo su nombre. A pesar de que ha estado alejado de la competición a tiempo completo desde la temporada 2020, Johnson sigue siendo un piloto muy respetado y su opinión sobre el estado actual de la NASCAR es muy valiosa.
Un cambio de generación
Johnson cree que la introducción de la carrera por etapas y otros elementos, como la ventaja aerodinámica, han creado una cultura en la que los pilotos se defienden más y se vuelven más agresivos. Sin embargo, como propietario de un equipo, Johnson también quiere que el deporte sea vibrante y saludable, y reconoce que el caos atrae a los espectadores. Esto lo pone en una posición difícil, ya que por un lado quiere que el deporte sea más respetuoso, pero por otro lado, también quiere que sea emocionante y atractivo para los fanáticos.
Además, Johnson mencionó que planea correr en la carrera de la Copa el domingo y que tiene planes para hacer que la Daytona 500 de 2027 sea su última carrera en el nivel más alto de la NASCAR. Esto sugiere que Johnson está comenzando a pensar en su legado y cómo quiere ser recordado en el mundo de la NASCAR.
En resumen, Jimmie Johnson ha expresado su preocupación por la falta de respeto entre los pilotos en la pista, y cree que se trata de un problema generacional. Aunque él mismo ha sido parte de este cambio, ahora ve el deporte desde una perspectiva diferente y quiere que se vuelva más respetuoso. Sin embargo, también reconoce que el caos y la emoción son parte del atractivo de la NASCAR, lo que lo pone en una posición difícil como propietario de un equipo y como piloto.






