Fuente y Foto: www.crash.net
El expiloto de Fórmula 1 Timo Glock ha aceptado su expulsión de las 24 Horas de Nürburgring después de ser descubierto conduciendo a una velocidad de 112 km/h en una zona restringida de 60 km/h. La infracción ocurrió justo antes de la medianoche y le valió dos puntos de penalización, lo que sumado a los dos puntos que ya tenía, le costó la revocación de su licencia.
Glock, de 44 años, admitió que solo él era el culpable de la infracción y que la pena era justa. «Solo tengo que culparme a mí mismo», dijo. «Hace seis semanas recibí dos puntos de penalización. Luego vino mi doble turno y aceleré de nuevo 100 metros demasiado pronto. Duele, pero tiene que ser castigado. Es el circuito de carreras más peligroso del mundo».
Un incidente que podría haberse evitado
Glock explicó que no vio a un marshal en el borde del bosque en la sección de Metzgesfeld del legendario circuito de Nürburgring. «Nunca realmente miras hacia allí», agregó. Los comisarios explicaron que después de examinar todas las pruebas y escuchar al representante del competidor, decidieron imponer la penalización debido a la acumulación de puntos de penalización de Glock.
El McLaren 720S GT3 EVO de Glock, con el que competía en la carrera, llevaba una librea especial que rendía homenaje al Benetton B195, el coche con el que Michael Schumacher ganó su segundo título de campeón del mundo de Fórmula 1 en 1995. La librea revivió recuerdos de los años de gloria de Schumacher y actuó como un tributo a su ídolo.
Glock tuvo una carrera en Fórmula 1 que comenzó en 2004 y abarcó una temporada entre 2008 y 2012. En total, logró tres podios y anotó 51 puntos en 91 carreras para Jordan, Toyota y Virgin Marussia. Después de perder su asiento en Fórmula 1, Glock se pasó a los coches de turismo alemanes y el campeonato DTM en 2013, donde ganó cinco carreras y logró 15 podios en 166 salidas.
La expulsión de Glock de las 24 Horas de Nürburgring es un recordatorio de la importancia de la seguridad en el deporte del motor. La carrera, que es una de las más prestigiosas y desafiantes del mundo, requiere de los pilotos una gran habilidad y concentración para navegar por el circuito de Nürburgring, conocido por sus curvas cerradas y cambios bruscos de elevación.






