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El jefe de Mercedes, Toto Wolff, ha hablado sobre su experiencia en el podio del Gran Premio de Mónaco, donde Andrea Kimi Antonelli logró su quinta victoria consecutiva en la categoría. Wolff admitió que se sintió incómodo al subir al podio después de que su piloto George Russell tuviera un fin de semana complicado y terminara fuera de los puntos.
La victoria de Antonelli no solo consolidó su liderato en el campeonato de pilotos, sino que también extendió la ventaja de Mercedes en la clasificación de constructores. Sin embargo, el fin de semana de Russell fue marcado por la desilusión, ya que sufrió dos penalizaciones y no logró sumar puntos, lo que lo deja en tercer lugar en la clasificación de pilotos, 68 puntos detrás de Antonelli.
Wolff, que reside en Mónaco, explicó que su presencia en el podio no fue planeada inicialmente, pero que finalmente decidió unirse a la celebración debido a la insistencia de su equipo y la necesidad de representar a Mercedes en su casa. Aunque Wolff ha evitado subir al podio en los últimos 10 años debido a la dificultad de equilibrar la felicidad de un lado del garaje con la desilusión del otro, en esta ocasión no pudo evitarlo.
Un fin de semana de contrastes para Mercedes
Wolff reconoció que Mercedes había fallado a Russell por segunda semana consecutiva, después de que el piloto sufriera una falla en el motor mientras lideraba en Canadá. En Mónaco,Russell podría haber logrado un podio si no hubiera sido por el error que lo llevó a recibir una penalización. Wolff elogió el desempeño de Antonelli en Mónaco, calificándolo de «increíble» y admitiendo que la velocidad del piloto fue una sorpresa, especialmente en un circuito donde Ferrari se consideraba favorita.
La actuación de Antonelli en Mónaco fue impresionante, con tiempos de vuelta dos segundos más rápidos que los de McLaren y un segundo más rápido que los de Ferrari. Wolff destacó la capacidad de Antonelli para conectar con el coche y estar «en la zona» en un circuito como Mónaco, donde la confianza y la conexión con el vehículo son fundamentales para lograr un buen desempeño.
En cuanto a Russell, Wolff reconoció que una vez que se pierde la confianza, es difícil recuperarla, especialmente en un circuito tan exigente como Mónaco. La falta de ritmo y confianza de Russell en Mónaco se reflejó en su resultado final, lo que lo deja con un desafío importante por delante para recuperar terreno en la clasificación de pilotos.
La victoria de Antonelli en Mónaco no solo consolidó su posición en el campeonato, sino que también subrayó la importancia de la confianza y la conexión con el coche en el deporte del automovilismo. Mientras que Antonelli celebraba su quinta victoria consecutiva, Russell y Mercedes ya están trabajando para mejorar y recuperar el ritmo perdido, con la mirada puesta en el próximo Gran Premio.




