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La carrera de Mónaco del 7 de junio de 2026 terminó con un resultado inesperado, ya que Alpine solicitó un derecho de revisión, lo que llevó a un cambio en la clasificación final. Sin embargo, este cambio no aclaró la situación, sino que abrió la puerta a nuevos desafíos.
Kimi Antonelli ganó la carrera, seguido de cerca por Lewis Hamilton, pero el tercer lugar en el podio sigue sin definirse. Pierre Gasly cruzó la línea de meta en tercer lugar, pero luego fue relegado al séptimo lugar, lo que permitió a Red Bull celebrar con Isack Hadjar en el podio, aunque este también sería afectado por los cambios posteriores.
La causa de la confusión se debe a un número inusualmente alto de penales por exceso de velocidad en la pista de boxes. Cinco pilotos, incluyendo a Pierre Gasly en dos ocasiones, recibieron penales de cinco segundos por exceder el límite de velocidad en no más de 0,4 km/h. Sin embargo, se descubrió que la mayoría de estas penales podrían haber sido emitidas incorrectamente, ya que la gestión de la Fórmula 1 admitió que el sistema de cronometraje de la pista de boxes había sido configurado de manera incorrecta.
Entre los pilotos afectados se encontraba George Russell, quien intentó servir su penal durante la carrera, pero no lo hizo de la manera correcta según las regulaciones. Esto llevó a una segunda penal, esta vez una pasada por los boxes, lo que hizo que cayera fuera de los puntos.
El problema detrás de las penales
La FIA es responsable del aspecto deportivo de la Fórmula 1, pero en este caso es efectivamente el cliente del proveedor oficial de cronometraje, la gestión de la Fórmula 1. El error ocurrió antes del evento, después de que la configuración de la pista de boxes en Mónaco se modificó ligeramente en comparación con años anteriores.
Se considera que el enfoque del sistema de cronometraje, que mide la velocidad promedio entre bucles de cronometraje en lugar de utilizar cámaras de velocidad, es más robusto y ha funcionado de manera fiable durante años. Sin embargo, en Mónaco, uno de los sectores de cronometraje parece haber sido configurado con la distancia incorrecta, lo que llevó a que los pilotos activaran infracciones de velocidad a pesar de mantenerse por debajo del límite real de 60 km/h.
Hay una opinión generalizada de que los equipos afectados también comparten parte de la responsabilidad. Los equipos conocen cómo funciona el sistema y se espera que dejen un margen suficiente para cualquier imperfección menor. Durante las prácticas y la clasificación, ya hubo varias infracciones de velocidad en la pista de boxes, por lo que los equipos podrían haber reaccionado configurando sus limitadores de velocidad en la pista de boxes ligeramente más bajos para evitar ser atrapados por lo que muchos sospechaban era un sistema configurado incorrectamente.
La situación sigue siendo incierta, y es posible que los resultados puedan cambiar nuevamente. La FIA y la gestión de la Fórmula 1 deben abordar el problema para evitar confusiones similares en el futuro.






