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Sergio Pérez ha descrito su última etapa en Red Bull como ‘tóxica’, revelando que el éxito del equipo generó fricciones y dramas internos. El piloto mexicano pasó cuatro temporadas junto a Max Verstappen en Red Bull, contribuyendo a una era dominante para el equipo.
Sin embargo, durante una aparición en el podcast High Performance después de su regreso a la parrilla con Cadillac, Pérez abrió sobre el impacto psicológico que tuvo su última etapa en el asiento número dos de Red Bull. ‘Mis últimos seis meses en Red Bull fueron muy duros, incluso para mí, cuando mentalmente me siento muy fuerte’, explicó. ‘Fueron muy, muy duros, y diría que tóxicos, y realmente quería un descanso. Así que el año de ausencia vino en el momento perfecto’.
El piloto de 36 años fue reemplazado en Red Bull para la temporada 2025 por Liam Lawson. El neozelandés corrió junto a Verstappen durante las dos primeras rondas de 2025 antes de ser reemplazado por Yuki Tsunoda y regresar a Racing Bulls.
El éxito y la tensión
Durante su etapa en Red Bull, el equipo ganó dos títulos de constructores en 2022 y 2023. Verstappen también ganó cuatro títulos de pilotos consecutivos. ‘La presión sobre todos internamente… Teníamos demasiado éxito. Así que la gente se aburrió, y se peleaban entre sí. Pero fueron cuatro años fantásticos’, admitió Pérez.
Pérez también admitió que no estaba seguro si quería regresar a la Fórmula 1 después de su etapa en Red Bull. ‘No sabía en ese momento si quería regresar’, agregó. ‘Cuando me fui de la F1, realmente pensé que podría ser el final, y estaba listo para ello. Estoy muy agradecido, no regresaría a cualquier precio’.
Pérez firmó con Cadillac, que se unió al campeonato en 2026, junto al ex piloto de Mercedes Valtteri Bottas. La experiencia de Pérez en Red Bull sirve como un recordatorio de que, incluso en los momentos de mayor éxito, los equipos pueden enfrentar desafíos internos que pueden afectar el desempeño y la moral de los pilotos.






