Foto: www.crash.net
El piloto de Haas, Oliver Bearman, ha expresado su decepción y frustración después de lo que considera un fin de semana difícil en el circuito de Austria. A pesar de sentirse satisfecho con el comportamiento del coche durante los entrenamientos, la realidad fue muy diferente en cuanto a la velocidad y el rendimiento en carrera.
Bearman admitió que el VF-26 había sido el mejor que había tenido durante toda la temporada, pero a pesar de esto, solo pudo clasificar 13º y terminar 14º. Esto ha sido un golpe para el equipo, ya que se esperaba una mejor actuación después de los progresos realizados en el circuito de Barcelona en la carrera anterior.
El piloto de Haas destacó que tener un coche complicado que no ha sido optimizado es una situación más fácil de aceptar, ya que permite creer que hay más rendimiento por explotar. Sin embargo, el hecho de que el equipo haya logrado optimizar el coche en Austria y aún así no haber podido competir con los rivales de la zona media de la parrilla ha sido especialmente duro de aceptar.
La búsqueda de respuestas
Ante la pregunta de si el equipo ha encontrado respuestas en los últimos días para explicar este desempeño, Bearman fue claro: no hay respuestas fáciles. La realidad es que Haas ha sido superado por sus competidores en términos de desarrollo y actualizaciones del coche. Esto se traduce en que, mientras otros equipos han traído varias mejoras significativas a sus coches, Haas solo ha implementado un paquete de actualizaciones real desde el inicio de la temporada.
Bearman subrayó que el equipo se encuentra un poco fuera de sincronía con el resto de la competencia. Aunque esto es un desafío, no considera que sea el final de la historia. Hay más actualizaciones por venir, y el equipo está trabajando arduamente para recuperar el terreno perdido. La clave, según Bearman, está en reconocer que el ritmo de desarrollo en esta etapa de la temporada es muy alto, y que cada actualización puede cambiar significativamente el rendimiento del coche.
La situación de Haas se complica aún más debido a los desafíos adicionales que enfrenta el equipo, diferentes a los que experimentan otros competidores. Después de años con un conjunto de reglas estables, el comienzo de una nueva era reglamentaria ha significado que cada actualización puede tener un impacto profundo en el rendimiento. Mientras Haas solo ha traído una actualización importante, otros equipos han avanzado con múltiples mejoras, lo que ha permitido a estos últimos adelantar al equipo estadounidense en términos de velocidad y competitividad.
La perspectiva de Bearman es que, aunque el fin de semana en Austria ha sido difícil, no es el final. Haas continúa trabajando en mejorar su coche, y con las actualizaciones que están por venir, el equipo busca retomar su posición en la pelea por los puntos. Es un desafío, pero Bearman y Haas están determinados a no rendirse y a seguir luchando para demostrar su valía en la pista.






