«Grand Prix du Canada» espera a Franco Colapinto
El Gran Premio de Canadá, programado para este domingo 24 de mayo de 2026 en el exigente trazado Gilles-Villeneuve de Montreal, promete ser un punto de inflexión para Franco Colapinto. La escudería Alpine llega a territorio norteamericano con un paquete de mejoras técnicas clave destinadas a optimizar la carga aerodinámica y la gestión del motor Mercedes en las largas rectas canadienses.
Bajo la dirección técnica de David Sanchez y el reciente refuerzo en aerodinámica de Jason Somerville (exdirector de la FIA), la escudería francesa busca dar un salto de rendimiento notable en la pista. El objetivo para Franco Colapinto con Alpine es claro: capitalizar estas evoluciones para consolidar el progreso mostrado en el arranque de la temporada 2026 y pelear de forma consistente en la zona de puntos.
La pasión argentina: la «Colapintomanía» inunda Montreal
El fenómeno que rodea al joven piloto de Pilar no tiene precedentes cercanos en el automovilismo sudamericano. Desde su llegada definitiva a la máxima categoría, el público argentino ha demostrado una lealtad inquebrantable, llenando las redes sociales de apoyo y tiñendo las tribunas de cada circuito con banderas celestes y blancas.
En Canadá, Franco Colapinto no estará solo; se espera una fuerte presencia de hinchas listos para alentar en cada frenada de la mítica horquilla de Montreal. Esta pasión conecta directamente con las raíces de un país con una rica tradición automovilística. Argentina supo albergar 20 ediciones del Gran Premio de Fórmula 1 en el Autódromo de Buenos Aires entre 1953 y 1998, dejando momentos imborrables con leyendas como Juan Manuel Fangio y Carlos Reutemann. Hoy, esa mística revive en cada salida a pista de Franco.
De Pilar a Europa: el sacrificio detrás del talento
La carrera deportiva de Franco Colapinto es el reflejo de una entrega absoluta. Sus primeros pasos comenzaron en el karting nacional, donde demostró una velocidad natural que rápidamente llamó la atención en los circuitos locales. Sin embargo, el verdadero punto de quiebre llegó a sus tempranos 14 años, cuando tomó la valiente decisión de mudarse solo a Europa para perseguir el sueño de la Fórmula 1, viviendo inicialmente en una fábrica de karts en Italia.
El camino no estuvo exento de dificultades financieras. El automovilismo de élite exige presupuestos monumentales, y allí es donde la figura de su padre, Aníbal Colapinto, cobró un rol trascendental. En un gesto de confianza ciega en las condiciones de su hijo, su padre llegó a vender una propiedad familiar para costear los gastos de las categorías formativas en el Viejo Continente. Una apuesta de vida que hoy rinde sus frutos en el nivel más alto del deporte mundial.
Una trayectoria intachable rumbo a la élite
El ascenso de Colapinto por las diferentes categorías de monopostos destaca por su consistencia y capacidad de adaptación:
- Campeonato de España de F4 (2019): Su carta de presentación internacional, coronándose campeón con un dominio aplastante.
- Fórmula Regional y Eurocup: Logró múltiples victorias y podios compitiendo contra las mejores academias del mundo.
- Fórmula 3 y Fórmula 4: Consiguió triunfos icónicos en trazados históricos como Monza, Silverstone y Spa-Francorchamps, llamando la atención de los cazatalentos de la F1.
Tras un impacto inmediato en sus primeras participaciones en Grandes Premios, su confirmación oficial con el equipo BWT Alpine Formula One Team para la temporada 2026 premió una vida dedicada al esfuerzo y al talento puro. La cita en Montreal este fin de semana es un paso más en la consolidación de un piloto que corre con el apoyo de todo un país
Foto lesalpinistes






