Fuente y Foto: www.motorsport.com
La temporada 2026 de la Fórmula 1 está en marcha, pero detrás de escena, ya se están llevando a cabo discusiones sobre las regulaciones de motores para el futuro. Aunque el ciclo actual recién comienza, se han acordado algunas modificaciones para el reglamento vigente, y para el próximo año, la balanza se inclinará hacia un 60-40 a favor del motor de combustión. A largo plazo, la tendencia en el paddock apunta hacia cambios más significativos. El CEO de la F1, Stefano Domenicali, expresó que la FIA y la F1 han permitido demasiada influencia a los fabricantes de automóviles en el ciclo actual, y agregó que el futuro probablemente será diferente, con la posible inclusión de un V8 que funcione con combustibles sostenibles y un componente eléctrico más pequeño.
La estrategia de Ford y su visión para el futuro de la F1
El director de Ford Performance, Mark Rushbrook, manifestó que su empresa está abierta a la idea de un V8 en la F1, siempre y cuando se implemente de manera estructurada y mantenga un componente eléctrico. Rushbrook destacó que Ford tiene una ‘biblioteca’ de unidades de potencia a través de sus opciones de coches de carretera y de carreras, lo que les da flexibilidad en la mesa de negociaciones para el próximo ciclo de la F1. Aunque Ford inicialmente planeó dejar de producir coches de carretera con motores de combustión pura, más tarde revirtió esta decisión, lo que les permite ser flexibles en las negociaciones. La compañía estadounidense ‘ama la idea del V8’ porque tienen muchos V8 que venden, y también les gusta la electrificación, ya que tienen muchos vehículos híbridos. La participación de Ford en la F1 ha entregado el valor comercial y la relevancia tecnológica que esperaban, y probablemente aún más de lo que imaginaron cuando comenzaron hace tres años y medio.






